
Un cordero tiene la libertad de serlo, es su decisión. Pero cuando el cordero crece, se casa y después tiene hijos (o antes, los corderos más inconsecuentes y con peor suerte); y el cordero enseña el corderismo a su hijo. Llega a ser tan patético, que él incluso saca a pasear al corderito a malls, a que el corderito se sobre-estimule y se canse y se duerma tranquilo por la noche, a que coma deliciosas hamburguesas y enormes piscinas de gaseosa; y claro, se acostumbre a mirar las vitrinas que le muestran cómo debe ser. El cordero padre, en este caso, es un imbécil; ha coartado la libertad y ha tomado el camino más fácil con la única responsabilidad real de su vida y se ha terminado de opacar como persona. Y lo peor es que se siente orgulloso de hacerlo por que le ha mostrado a su desendencia como es el mundo y cual es EL camino, y no lo expone a riesgo social por que la avaricia que el corderito desarrollará lo llevará a ser un gran cordero cuando sea grande.
Pero este mensaje no va dirigido hacia un lobo, sino que a un cordero. Va dirigido a aquel que no ha abierto los ojos por que el pastor ha hecho bien su parte. Date cuenta hermano de que te han metido el dedo en la boca toda tu vida... Date cuenta de los márgenes innecesarios, brutales e irracionales que te han puesto. Observa a tu alrededor y fíjate como eres quien te han exigido (no pedido) que seas. Eres un convencido, te han manipulado, muchas veces sin malas intenciones y te han convertido en un cordero. Sácate las anteojeras y ve el mundo desde afuera, date cuenta de lo horrible que es. Date cuenta como son manejados. Míralos, ellos con corbata, ellas con tacos. Absolutamente sometidos en lo que es realmente la sociedad estándar (más de la mitad de Chile es así, así que son estándar). Velos, reprimidos, con un jefe que solo es su jefe por estar más corderizado aún. Miralos como sufren por dinero, aunque tengan mucho, muchísimo. Y mira a los pastores, a aquellos que se ríen de ti, que manejan tu vida a su antojo; aquellos pastores que nunca acarician a su rebaño por considerarlo inferior y desmerecedor. Ellos, los pastores, son aquellos que te encierran y te quitan la opinión al mostrarte el mundo como ellos quieren que tu lo veas infiriéndote miedo por medio de novelas santas y legislaciones interesadas en sí mismos. Es frente a ellos ante quien se plantea el concepto de 'rebeldía': La rebeldía no es más que dejar de seguir las instrucciones irracionales. Por medio de ella es como tu puedes darte cuenta de quién eres realmente, porque el nublamiento de tu visión y la exagerada normalización de tus conductas han opacado tu esencia y la de la sociedad que te rodea en sí.
Alcanzar la libertad absoluta es imposible dada la efectividad del corderizamiento y que ganó mucho terreno en el pasado cuando corderizaba más sangrientamente. No puedes escapar totalmente a ella y aportar a la vez, por que si te vas a la punta de un cerro a comer de tu huerta en silencio, estarás siendo egoísta y eso no es ser lobo, es salirse de la metáfora. Pero cada uno tiene un estado estacionario de rebeldía que le sienta bien; lo fundamental, independiente del estilo de vida, es tener claro que debes cerrar la boca para que no te metan el dedo. Es así como alcanzas la libertad; y es así como conoces la felicidad, por que en este lado de la moneda es permitido ser feliz, la gente no miente mucho, pero lo hace por convencimiento y fuerza de personalidad propia, no por temor de terminar en el peor de los lugares que no puedes siquiera imaginarte; lo mismo con la muerte, y para qué hablarte de la sexualidad y la patética forma en que la viven los corderos (desde abusos intelectuales hasta represión con agresividad). Desde acá el mundo es tuyo, desde acá eres libre... Por lo menos piénsalo.


Buenas noches... los quiero dejar acontinuación con algunas de las leyes que rigen el movimento y la circunstancialidad de eventos y personas a lo largo y ancho del universo... provecho!!!

